miércoles, 28 de septiembre de 2011

LA ZARZUELA - LUISA FERNANDA - FEDERICO MORENO TORROBA


La zarzuela es la versión española de la opereta, considerada como "género menor" en el universo de la música clásica debido a su estructura más breve y sus temas siempre trivializados con algo de humor pícaro y diálogos ligeros, no tan pomposos como los de la gran ópera italiana o alemana. Sin embargo, esta definición correspondería únicamente a las primeras zarzuelas, aquellas nacidas de la pluma de Lope de Vega o Calderón de la Barca, obras cómicas que se representaban en el teatro del Palacio de la Zarzuela, actual residencia de los Reyes de España (de ahí su nombre) durante la segunda mitad del siglo 17. Sin embargo, a partir del siglo 19 en adelante, el formato de la zarzuela se asemeja más al de las grandes shistorias operísticas del período clásico y romántico, combinando elementos picarescos con comentarios sociales, costumbristas y un fuerte sabor español en la música y textos. En las zarzuelas son elementos fundamentales el uso castizo del idioma castellano así como la intercalación permanente de motivos musicales como el cuplé, la jota, el cantejondo y la música flamenca.

En el Perú la zarzuela tuvo siempre un lugar preponderante en la escena de espectáculos teatrales. Durante décadas Lima ha recibido a las principales compañías zarzueleras y la cantidad de cultores, conocedores y fanáticos de este género musical lírico es impresionante. A pesar de la relativización de los gustos musicales y la innegable reducción de las capacidades apreciativas del gran público, aun existe una comunidad de élite (en el buen sentido de la palabra), que sigue con atención las temporadas de zarzuela que anualmente se programan en los principales teatros de nuestra capital. De hecho, obras como Los Gavilanes de Jacinto Guerrero o La Corte del Faraón de Vicente Lleó aun se encuentran entre las preferidas de este pequeño pero nutrido sector del público melómano, amante de esta combinación de música, teatro y humor.

De todas las zarzuelas del período clásico, Luisa Fernanda es quizás la más popular y querida, pues condensa en sus tres actos todas las características clásicas del género, también conocido como "ópera bufa". El 2012 se cumplen ochenta años de su estreno en Madrid y hasta hoy su frescura, riqueza musical y sus principales temas (la guerra, el romance, la lucha de clases, etc.) aun cautivan a familias enteras. La historia de Luisa Fernanda es la de una bella moza de familia que se encuentra ante un dilema no solo amoroso sino también de conciencia social: se debate entre defender a un soldado realista joven y exitoso, Javier Moreno, de quien está enamorada a pesar de que la engaña con la potentada Duquesa Carolina o aceptar los galanteos de Vidal Hernando, un hacendado pacifista que abraza ideales libertarios para ganarse su aceptación, no por consignas políticas. En medio de ese triángulo novelesco se desarrollan situaciones jocosas a la española, con un marco musical excelente.

Federico Moreno Torroba (1891-1982) es el autor de la música de Luisa Fernanda (los textos pertenecen a la dupla de escritores conformada por Federico Romero Sarachaga y Guillermo Fernández Shaw-Iturralde). Moreno Torroba quien además es conocido por sus obras para guitarra española como la Sonatina o la Fantasía flamenca se constituyó en el compositor de zarzuelas más famoso - ha escrito más de veinte - y en un prestigioso director de orquesta hasta su muerte a comienzos de los 80s. Entre las principales romanzas (equivalentes a las arias en la ópera) de Luisa Fernanda podemos mencionar la introducción instrumental que da paso a la primera escena, De este apacible rincón de Madrid que pertenece al personaje Javier o la conocida Mazurca de las sombrillas, quizás la melodía más reconocible, un gracioso vals que gira en torno a dos bandos de coristas (hombres y mujeres) que generalmente es repetida en cada función para que sea cantada por el público espectador.

Grandes tenores como Alfredo Kraus, Luis Sagi Vela o Plácido Domingo (cuyos padres pertenecieron durante años a una conocida compañía española de zarzuela) han interpretado esta obra que sigue vigente tanto por su calidad musical como por la manera en que trata temas universales. Inclusive personajes entrañables como Doña Florinda y El Profesor Jirafales han interpretado el dúo entre La Duquesa Carolina y Javier en uno de los capítulos de la popular serie cómica El Chavo del 8. Démosle un vistazo...









jueves, 15 de septiembre de 2011

MICHEL CAMILO EN LIMA


Hablar de Michel Camilo es hablar de uno de los músicos más importantes de latin jazz de la actualidad. Activo desde finales de la década de los 80s, este pianista dominicano inició su carrera profesional gracias al saxofonista cubano Paquito D'Rivera quien lo invitó a integrar su banda luego de escucharlo durante una de sus visitas a República Dominicana.

Desde sus inicios, el piano de Michel Camilo atrajo la atención de los conocedores debido a su fuerte influencia clásica, formación que se ha reflejado posteriormente en algunos de los momentos más notables de su extensa discografía como por ejemplo su composición Concerto foe Piano and Orchestra grabada junto a la Orquesta Sinfónica de la BBC en el 2002 o su versión del clásico norteamericano Rhapsody in blue de George Gershwin, lanzada en el 2006 acompañado por 95 músicos españoles.

Su estilo es muy sofisticado y enérgico como puede apreciarse en sus apariciones en la pantalla grande, colaborando con el director español Fernando Trueba en películas como Two much (1996) y Calle 54 (2001), uno de los mejores documentales musicales de los últimos treinta años. Allí, Michel Camilo deja constancia de su pertenencia al paraíso de los grandes del jazz latino. Además de su largo recorrido por el fascinante mundo del jazz, Camilo ha trabajado extensamente en proyectos y colaboraciones con otros músicos, entre las cuales destacan los dos álbumes que grabó junto al guitarrista flamenco Tomatito, titulados Spain (2000) y Spain again (2006) en los que ambos músicos rinden homenaje a géneros musicales españoles y latinoamericanos como rumba flamenca, bolero, tango y la bachata (en el segundo de los mencionados se incluye una versión del tema Amor de conuco de Juan Luis Guerra quien también participa en la voz).

Ampliamente conocido por su trabajo como compositor e intérprete solista o como líder de su propio trío (habitualmente completado con el bajista Anthony Jackson y el experimentado baterista Horacio "El Negro" Fernández), Camilo nos visita por primera vez como parte de un extraordinario proyecto musical, una especie de "dream team" del jazz latino: junto al cubano Arturo Sandoval (trompetista fundador de Irakere y reconocido mundialmente), el mexicano Abraham Laboriel (bajista de amplia trayectoria, padre del actual baterista de Paul McCartney, Abe Laboriel Jr.) y nuestro compatriota Alex Acuña (baterista que integró la fabulosa banda de jazz rock Weather Report en los 70s y que es considerado actualmente uno de los músicos de estudio más respetados y requeridos del mundo) se presentarán este sábado 17 de septiembre en el Pentagonito. No hace falta decir que es un evento musical de lujo en el que por vez exclusiva se unirán sobre un escenario estos cuatro monstruos del jazz mundial.



Extractos de la película Too much en la que aparecen también Paquito D'Rivera, Israel López "Cachao", entre otros.


From within tal y como aparece en el documental Calle 54.


Con Tomatito interpretando el cláico de Chick Corea, Spain.


Michel Camilo interpreta Alfonsina y el mar en su última producción discográfica titulada Mano a mano (2011). Lo acompañan el bajista Charlie Flores y el percusionista Giovanni Hidalgo.

jueves, 8 de septiembre de 2011

STEELY DAN


Hablar de Steely Dan es hablar de una banda que estaba más allá de lo convencional, aun cuando su sonido podía ser apreciado prácticamente por todo el mundo. No eran fundamentalistas de la complejidad pero a un tiempo, su nivel de virtuosismo rozaba las alturas de lo considerado progresivo. Fácilmente encajan en el rótulo "smooth jazz" tan de moda actualmente pero sus canciones sonaban en las radios pop rock sin desentonar. El sonido neoyorquino de Steely Dan es mucho más arriesgado y local que el de Billy Joel, menos ligero (sin desmerecer la enorme obra del pianista y compositor de clásicos como Piano man o Scenes from an italian restaurant. Hay algo oscuro en la discografía de Steely Dan, sus historias siempre giran en torno a personajes icónicos de la ciudad que nunca duerme y su sonido podría ambientar cualquier película de Woody Allen. De hecho, sus fundadores se han ganado a pulso una reputación de huraños y malgeniados en la escena del pop-rock mundial, lo cual contribuye a su encanto. Es, sin lugar a dudas, una banda de culto.

Aunque a decir verdad, Steely Dan no era estrictamente una banda. Nació como una, eso sí, y mantuvo ese formato de "banda" durante sus primeros años pero en básico siempre fue un dúo: Donald Fagen (piano, teclados, saxo, voz) y Walter Becker (guitarras, bajos) son las cabezas pensantes detrás de las cínicas letras y los cosmopolitas sonidos de este grupo formado en New York, oficialmente en 1968, año en el que ambos músicos se conocieron en el Bard College, una escuela de arte en la que descubrieron sus mutuos intereses por el jazz, el blues, la música popular y la literatura contemporánea.

El nombre de su grupo proviene de un bizarro juguete sexual mencionado en The naked lunch (1959), novela de William S. Borroughs, figura central del movimiento beatnik, el cual admiraban. Fagen y Becker, perfeccioonistas y maniáticos del trabajo en estudio, nunca quisieron ingresar a la dinámica de las giras ni convertirse en "rock stars", aunque tuvieron que ceder a las presiones económicas y finalmente lo hicieron, para lo cual completaron su formación con los guitarristas Jeff "Skunk" Baxter y Denny Dias, el baterista Jim Hodder y el vocalista David Palmer, contratado específicamente para cantar en vivo ya que Fagen consideraba que su voz no era "suficientemente comercial".

Un dato curioso y poco difundido: siempre se dijo que la letra de la canción Hotel California de The Eagles contenía mensajes satánicos y para "demostrarlo" ponían de ejemplo la línea "they stab it with their steely knives / but they just can’t kill the beast" ("ellos la apuñalaron con sus cuchillos de acero / pero no pudieron matar a la bestia"). Bueno pues, les cuento que la frase "steely knives" ("cuchillos de acero") fue usada como una broma para referirse a Steely Dan en respuesta a algo similar que el binomio Fagen/Becker habían hecho en su canción Everything you did del álbum The royal scam de 1976 (una línea de este tema dice "Turn up the Eagles, the neighbors are listening" - "Pon The Eagles que los vecinos están escuchando".

La historia de Steely Dan es larga y muy interesante, pero en este pequeño post nos limitaremos a decir que, luego de esta primera etapa como grupo, el dúo decidió seguir sus instintos y concentrarse en el trabajo de estudio, lo cual resultó en una serie de álbumes altamente sofisticados y poderosos, que han resistido el paso del tiempo y de las tendencias. La música de Steely Dan trasciende cualquier membrete y se inscribe en las alturas de la música por excelencia: composiciones inteligentes, cuidadosamente producidas y magistralmente interpretadas por algunos de los músicos de sesión más importantes de todos los tiempos de pop, rock y jazz.

Aquí menciono solo algunos de ellos: Larry Carlton, Lee Ritenour, Steve Lukather, Steve Khan, Hugh McCracken, Rick Derringer, Elliot Randall (guitarristas); Chuck Rainey, Mike Porcaro (bajistas); Jeff Porcaro, Steve Gadd, Bernard Purdie (bateristas); Michael McDonald, Michael Omartian, Joe Sample, Victor Feldman (tecladistas); Randy Brecker, Michael Brecker, Wayne Shorter, Cornelius Bumpus (saxofonistas) y un larguísimo etcétera. Es hora de escuchar algunos temas clásicos del ciudadano Steely Dan.



Reelin' in the years de su primer álbum titulado Can't buy a thrill (1972).


Una de las últimas formaciones de Steely Dan en vivo, tocando My old school de 1973).


Deacon blues, tema del álbum Aja de 1978, una de sus canciones más alucinantes.


Otro de sus clásicos inmortales, Hey nineteen, del disco Gaucho de 1980. Este álbum marcaría su despedida de las grabaciones hasta la publicación de Two against nature, veinte años después.


Introducción de Steely Dan al Salón de la Fama del Rock and Roll en 2001. La presentación es hecha por Moby.

martes, 6 de septiembre de 2011

LA MÚSICA DE FREDDIE MERCURY


Freddie Mercury habría cumplido 65 años esta semana y en diversos medios de comunicación se habla de su vida y de su muerte, de su personalidad extrovertida en el escenario y de su homosexualidad exagerada. Pero de su música poco se dice y mucho menos se difunde a gran escala. Fueron 15 álbumes con Queen y 2 como solista, además de muchas grabaciones que fueron recogidas en un box set de 12 discos compactos titulado The solo collection en el año 2000. Freddie Mercury fue mucho más que Bohemian rhapsody (sin dudas su obra maestra), el video de I want to break free en el que aparece vestido de mujer o el We are the champions que hora ponen hasta en los reportajes del campeonato de fulbito de El Porvenir. Estos videos son solo una muestra de eso...



Este tema se llama Nevermore y es parte del álbum Queen II de 1973


Flick of the wrist es una especie de metal psicodélico del tercer álbum Sheer heart attack de 1974


Esta balada se llama You take my breath away del disco A day at the races (1976)


Let me entertain you, uno de sus más electrizantes composiciones rockeras, de 1977.


In the lap of the gods del Sheer heart attack, en vivo...

miércoles, 31 de agosto de 2011

TEARS FOR FEARS


Durante los 80s el panorama musical se amplió de manera exponencial. Géneros y artistas nuevos comenzaron a surgir en EE.UU. y Europa como respuestas al declive de las puntas de lanza del movimiento rockero: los dioses del rock clásico, las bandas progresivas y la agresividad punk habían entrado al final de sus días de gloria y solo los más grandes permanecieron vigentes, mientras la mayoría se perdía en el olvido o en vanos intentos de actualizarse, poniendo en riesgo sus prestigios y credibilidades.

En ese contexto, mientras el lado alternativo de la escena se sobrepoblaba de bandas metaleras de todo tipo y de oscuros representantes del post-punk europeo, el lado comercial fue también invadido por una nueva ola de artistas que, desde diversas propuestas sonoras, dieron forma a la programación de MTV, el revolucionario canal de televisión que se convirtió en la plataforma de despegue para todos aquellos músicos que soñaban con la fama y la inmortalidad.

Una de las bandas más interesantes de esa década es el dúo Tears For Fears formado en 1981 por Roland Orzabal (guitarra, teclados, voz) y Curt Smith (bajo, voz), que combinó de manera muy inteligente y efectiva la estética y las texturas de la new wave británica con un filo rockero poco común en otras bandas del mismo movimiento. Orzabal y Smith siempre fueron el núcleo de este grupo aunque se presentaron como cuarteto en su etapa más exitosa (1983-1986) junto a los músicos Ian Stanley (teclados) y Manny Elias (batería).

Luego del extraordinario éxito que tuvieron con sus dos primeros álbumes The hurting (1983) y Songs from the big chair (1986), el dúo decidió expandir su sonido y produjo un ambicioso disco titulado The seeds of love (1989) en el que buscan un sonido0 más psicodélico y variado, con reminiscencias beatlescas e influencias del soul. Los temas de sus canciones siempre mostraron una preocupación de orden social como puede apreciarse en clásicos de los ochentas como Everybody wants to rule the world o Change. Paradójicamente, The seeds of love que era a todas luces su disco más elaborado no tuvo la repercusión de las producciones anteriores, lo cual ocasionó la separación del dúo. Luego de un par de álbumes publicados bajo el nombre de Tears For Fears - pero que en realidad podrían considerarse como esfuerzos de Orzabal en solitario - Roland y Curt se reunieron en 2004 para lanzar Everybody loves a happy ending y desde entonces se han mantenido en actividad como parte del renacido interés por las bandas de tiempos pasados.

El próximo 28 de septiembre este grupo tocará en Lima en la explanada del Estadio Monumental. Será una excelente oportunidad para ver en vivo a una de las bandas que de alguna manera definió el sonido del pop inglés de los 80s y cuyas canciones mantienen una frescura y calidad que les permite mantenerse vigentes en pleno siglo 21.



Mad world, uno de sus primeros singles de 1983.


Mother's talk, con un sonido fuertemente influenciado por Depeche Mode en su primera época.


Su canción más emblemática, uno de los mejores solos de guitarra de los 80's, aquí en vivo en el Festival Knebworth de 1990.


Sowing the seeds of love en vivo y con orquesta.


Esta es la actual formación de Tears For Fears, la que nos visitará a fines de septiembre, tocando uno de sus mejores temas, Head over heels.

lunes, 29 de agosto de 2011

THE SAGE


Uno de los álbumes que mejor representan el espíritu del rock progresivo es, sin duda, Pictures at an exhibition, lanzado en 1971 por el trío británico Emerson Lake & Palmer. A pesar de haberse grabado en vivo desde el Newcastle City Hall de Inglaterra, es considerado como un título totalmente independiente dentro de su discografía oficial. Esto se debe a que no se trata de una presentación en la cual el grupo toca temas antiguos, grabados previamente, y presenta nuevos, sino que sorprende a su audiencia con una adaptación al rock de una obra musical del siglo 19, compuesta por el ruso Modest Mussorgsky (1839-1881).

Originalmente escrita para el piano, Pictures at an exhibition fue completamente reconstruida por Keith Emerson (teclados), Carl Palmer (batería) y Greg Lake (bajo, guitarra y voz), con algunos agregados que cada uno de los miembros de este trío - que ya habían experimentado estos cruces marcianos entre música clásica y rock modificando piezas de Johann Sebastian Bach, Leos Janacek y Bela Bartok en sus dos primeras producciones - y la convirtieron en un producto totalmente sin precedentes en la historia del progresivo como género y del rock en general.

Las contribuciones de Emerson, Lake y Palmer se limitan a arreglos en clave rockera a las diferentes partes de lo compuesto por Mussorsgky salvo un par de temas firmados por el trío y The sage, un subyugante tema acústico que muestra a Greg Lake en su mejor momento como compositor y ejecutante, una brillantez que le costó mucho recuperar. La intermitencia de estos chispazos de talento hicieron que la figura de Lake se opacara con los años, pero cada vez que uno escucha los cuatro minutos y medio de The sage - cuya letra parece influenciada por la imaginería onírica de Peter Sinfield con quien Lake había trabajado en King Crimson, queda hipnotizado por los acordes y arpegios misteriosos de esta mágica viñeta progre. Fue una de las primeras canciones que escuché de ELP y no deja de sorprenderme a pesar del tiempo. El video corresponde a una de las primeras presentaciones de la suite pero la versión del LP es mucho mejor. Búsquenla.


jueves, 25 de agosto de 2011

LA ESCENA DE CANTERBURY (THE CANTERBURY SCENE)


A finales de los años 60s, la creatividad de los músicos de rock tuvo un florecimiento de dimensiones enormes que generó la aparición de diversas ramas en lo que hasta ese momento solo era un derivado del blues y el country. La psicodelia, el hard rock, el blues rock y el art rock (entre otros sub-géneros) se despuntaron, cada uno por su lado, hacia direcciones tan interesantes como distintas. Al "art rock" también se le conoció como rock progresivo, rótulo que remitía a una suerte de avanzada, de vanguardia dentro de los cánones comunes y corrientes de la música popular. Se trataba de una actitud no solo diferente sino opuesta a la del rock-and-rollero original.

Dentro del rock progresivo también hubo vertientes, una de las más notables fue la llamada Escena de Canterbury que se desarrolló, como su nombre indica, en la ciudad de Canterbury, ubicada en la parte suroeste de Inglaterra, en el centro de Kent. La particularidad del rock progresivo fue, desde sus inicios, el alto nivel de destreza instrumental de sus intérpretes, que añadieron elementos de música clásica y de jazz a sus composiciones inscritas en el genérico rock. Las estructuras complejas, a manera de suites, y los temas de sus letras también se distanciaban de la inmediatez planteada por el rock en sus inicios. Lo que pasó en Canterbury fue de vital importancia para el prestigio que posteriormente ganó este género musical y aunque las bandas que surgieron de esta ciudad (o que se relacionaron al movimiento de manera indirecta) no consiguieron la fama mediática de otros actos británicos como Pink Floyd, Yes, Genesis, King Crimson, entre otros, sus nombres son hoy considerados como clásicos exponentes de uno de los espectros más exigentes y hasta cierto punto elitistas, del rock.

Aunque muchos de los grupos de la escena de Canterbury tuvieron largas carreras y profusas discografías (algunos producen hasta la actualidad con excelentes resultados por cierto), su apogeo puede trazarse básicamente entre 1968 y 1978, años en los que brillaron en el ambiente musical por sus elaboradas armonías, inesperados cambios de ritmo e instrumentaciones que iban más allá del formato guitarra-bajo-batería para incluir violines, flautas, mellotrones, entre otras novedades para aquel entonces.

Como pasa en la actualidad con la compulsividad de la prensa en crear nombres para identificar ciertas tendencias musicales (neo-rock, merengue hip-hop, etc.) en su momento muchos músicos como los bajistas Richard Sinclair o Hugh Hopper rechazaron la denominación Canterbury Scene pues la consideraban una creación de la prensa musical que buscaba apartarlos, sin motivos para ello, de las demás bandas progresivas de la época. Sin embargo, hoy hablar de la escena de Canterbury es hablar de un tipo determinado de sonido, sin duda emparentado con el rock progresivo en general pero que a la vez muestra una personalidad propia. Esto se debió, entre otras cosas, a una de las principales características de este movimiento: los músicos pasaban de un grupo a otro con regularidad. Casi sin proponérselo, bandas como The Wilde Flowers, The Soft Machine, Hatfield and The North, Gong, Caravan, Camel conformaron una comunidad cerrada de músicos, por lo cual creció la percepción de esta escena como un producto local de esta ciudad británica, famosa por sus catedrales.

Vamos a escuchar a tres de las bandas más importantes de esta interesante propuesta musical que, 40 años después de su aparición, suena más fresca e interesante que muchas bandas modernas, caracterizadas por su homogeneidad y su poca sorpresa.